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Las medidas nacionales complican la actividad ganadera en la provincia PDF Imprimir E-Mail
lunes, 07 de abril de 2008
Un estudio privado reveló que en el oeste, norte y sur de San Luis, la actividad tiene rentabilidad negativa, mientras que en las zonas agrícolas, las retenciones y la alta presión fiscal la condicionan por escasa o nula diferencia.

La actividad ganadera en San Luis se encuentra con dos situaciones muy diferentes, pero delicadas: en el oeste, norte y sur, sin aptitud agrícola, con rentabilidad negativa, mientras que en las zonas con posibilidad de cultivar cereales, la ganadería está condicionada por escasa o nula rentabilidad por las retenciones y la alta presión fiscal.

El productor que trata de encontrar en la agricultura una alternativa económica se encuentra por debajo de escala, que hace más viable el alquiler de su tierra que la producción, situación que se da en un contexto de coyuntura, que cuando los precios agrícolas dejan de ser atractivos, dejan los campos sin cadenas forrajeras, sin capital de trabajo y por ende sin margen de retorno a la actividad.

Esta es la conclusión de un reciente análisis realizado por el equipo de productores y asesores que integran el Grupo de Cambio Rural San Luis, integrado por Daniel Lusich, Alberto Belgrano Rawson, Ramiro Goncálvez, Roberto Zavalla, Guillermo Pastor y Juan Carlos Rosso.

Basados en modelos de campos promedio para cada zona, el estudio contempla la situación de la cría, recría y engorde y engorde a corral.

Para los productores y técnicos, la ganadería se encuentra en una particular situación, donde el estado nacional interviene en forma arbitraria en la generación de precios con retenciones a las exportaciones, intervenciones y regulaciones que desalientan la producción ganadera.

“Nos encontramos frente a una disminución del stock ganadero nacional y en particular en la provincia, donde el estado no encuentra la solución a la transferencia de hectáreas de la ganadería a la agricultura”, advierte el estudio.

Las últimas estadísticas de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) reflejan un incremento de la faena de hembras y una disminución del peso de faena en general, lo cual implica una caída de stock y disminución de la producción cárnica por cabeza faenada.

Tales cifras les permiten asegurar que hoy se necesitan 4,5 millones de terneras para reponer el plantel de cría actual y que considerando los números oficiales de faena, de terneras y vaquillonas, no es posible esa reposición.

Amplias zonas de la provincia encuentran en la cría de ganado la única actividad productiva de sus campos, donde hace falta grandes extensiones de tierra para mantener una vaca en producción, donde la receptividad va desde 5 a 15 hectáreas por vaca, y para mejorar estos parámetros se requiere de inversiones en distribución de agua e implantar pasturas, según se describió.

Los productores y asesores locales enumeraron además los factores que desalientan la ganadería en San Luis, como bajos precios del ternero fundamentalmente por las políticas de regulación que hacen poco atractivo el engorde; altos costos de reposición de reproductores y vientres, lo cual se refleja en la caída de los índices de destete (el promedio provincial no supera el 62%).

También obstruye el desarrollo de la actividad la alta presión fiscal nacional y provincial (retenciones a las exportaciones, Impuesto a las Ganancias, IVA, impuesto Inmobiliario, Ingresos Brutos y Contribución Especial).

Sostienen que el estado provincial y nacional promociona políticas públicas de apoyo a los productores (Plan más carne, Plan toro, Plan pasturas, subsidios por cada venta de terneros) que en la mayoría de los casos no pasan de una expresión de deseo y que no se plasma en la realidad.

Rescatan sin embargo que el único incentivo que esta vigente es el Plan Ganadero provincial que exime el pago de Ingresos Brutos e Inmobiliario.

“La actividad se encuentra estancada que hace pensar un panorama poco alentador para la ganadería en general, ya que si desaparece o disminuye sustancialmente la producción de terneros resiente toda la cadena cárnica”.

Para el caso de la cría bovina, el trabajo analizó la situación de un productor medio de San Luis, que cuenta con 3.000 hectáreas sin aptitud agrícola, con una precipitación medial anual de 350-400 milímetros, que desarrolla la actividad de cría en la región centro-noroeste de la provincia, considerado un caso testigo de la realidad de la zona en análisis.

El estudio se planteó según datos oficiales de los centros de vacunación, Senasa y Censo Nacional Agropecuario 2002 y se consideraron los costos en base a un campo de cría medio de los departamentos La Capital, Belgrano y Ayacucho, con una superficie de 3000 hectáreas, con pastizal natural.

Este mismo modelo contempló una carga ganadera de 12,6 hectáreas por animal, una producción calculada en 6,7 kilos de carne por hectárea, un 62% de destete, 20% de reposición anual, un empleado, una producción media de 5,6 kilos por hectárea, un rodeo de 170 vacas, 12 toros y 34 vaquillonas de reposición.

 

 

altos costos

Recría y engorde a campo

 

El estudio de los productores y técnicos del Grupo de Cambio Rural San Luis también analizaron la actividad de cría y recría y advierte que si bien la reposición de invernada se encuentra en un momento favorable, históricamente se pagó entre un 15 y un 20% más caro que el promedio del novillo, “todo esto en detrimento de los criadores”.

En general los campos que se requieren para la implantación de pasturas, verdeos de invierno y verano para obtener rendimientos aceptables de materia seca por hectárea, tiene un “alto costo de oportunidad” si se los compara con los rendimientos agrícolas.

Los factores indicados que condicionan la actividad son bajos valores de la hacienda gorda por las regulaciones impuestas por el gobierno, alto costo para implantar pasturas y verdeos que condicionan la cadena forrajera necesaria para el engorde y el elevado costo de oportunidad de las hectáreas disponibles para ganadería por la alta demanda de la agricultura aun en zonas marginales como San Luis.

También se mencionan los buenos precios de los granos que condiciona la suplementación sobre base forrajera que disminuye la ganancia diaria de peso, haciendo más ineficiente el planteo ganadero pastoril, y generando una alta diferencia entre la rentabilidad por hectárea entre la ganadería y la agricultura.

La recría y engorde a campo requiere de plazos más largos y altos niveles de inversión en capital de trabajo (hacienda, maquinarias, personal y estructura) que comparados con los ciclos agrícolas condiciona la disponibilidad de tierras aptas y recursos financieros para hacer ganadería.

El objetivo de este trabajo fue analizar la situación de un productor medio de San Luis, que cuenta con 600 hectáreas de aptitud agrícola ganadera en el centro de la provincia, considerado un caso testigo de la realidad de la zona en análisis.

En un modelo de 400 hectáreas se destinan 200 hectáreas a agricultura en rotación soja-maíz y el resto de la superficie a pasturas (pasto llorón y alfalfa 50%) 200 hectáreas, 140 con verdeos de invierno (35% con avena y centeno), 60 hectáreas con sorgo planta entera para silo (15%)

Aquí se prevé una carga ganadera de un novillo por hectárea, una producción de 182 kilos por hectárea, compra del 100% de animales para invernada, un empleado y precios de $4 por kilo para el ternero e igual para el novillo.

 

 

escasa rentabilidad

Engorde a corral

 

Con el alto costo de los granos fundamentalmente del maíz y los suplementos proteicos necesarios (pellets de soja, girasol y gluten feed) derivados de la molienda de cereales y oleaginosas la actividad de engorde a corral en la provincia se encuentra con escasa rentabilidad, según el estudio de productores y técnicos de San Luis.

En este sector aparecieron nuevos actores, como los frigoríficos y matarifes, comprando hacienda y engordando en los feedlot, “lo cual hace poco transparente la comercialización del ganado gordo, ya que al disponer de mercadería propia en determinadas épocas del año presionan a los ganaderos a vender mas barato”, se advirtió.

Sobre este rubro, se destacó que la alternativa de “ser exitoso” con el engorde intensivo es estar inscripto en los organismos de recaudación para recibir el subsidio del estado nacional.

 

Fuente: El Diario de la República (San Luis)

 
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